Es posible, siempre lo ha sido, pero es ahora que me doy cuenta, es ahora que sé acerca de las falsas apariencias, de la ilusión de los espacios cerrados, es ahora que puedo romper el límite imaginario en el que el mundo se divide y permanece separado. El ruido colapsa. Las voces del miedo ya han caído. Ellas nunca supieron del valor y la esperanza, de lo que puede un corazón, una consciencia liberada, del significado más profundo que puede habitar un ser humano. Solo es necesario un instante real, sostener el abrazo, vivir la verdad, dejar que se encienda, que guíe el amor, la belleza y una voz tan libre que se convierta en la derrota de las viejas máscaras que siempre nos tientan a dejar de creer. Para que ya no puedan alcanzarnos…
Es tiempo de vivir.
— Dama de Lis